ENVÍOS QUE NOS DEJAN CON EL CORAZÓN EN LA MANO
Hay envíos que merecen un detenimiento porque desde el sobre ya anuncian maravillas, como es en este caso. La hoja en la que se enmarca la dirección de nuestro centro es el umbral simbólico que nos da pistas sobre lo que encontraremos en el interior. Si investigamos un poco, desde la botánica y su simbolismo, la hoja pertenece a ginkgo, un fósil viviente, árbol de la sabiduría en regiones asiáticas y de la sabiduría, para religiones como la budista. Una invitación a descubrir mundos desconocidos por estas latitudes menos propensa a conservar lo que vale la pena... Con tan solo ese detalle por parte de la artista, ya hubiera merecido toda nuestra atención. Y, sin embargo, cuando abrimos el sobre, la sorpresa que se anunciaba se confirma. Veámoslo en una especie de secuencia: La obra está inspirada en las Ciudades Invisibles, se representa una de ellas, tal vez la de Cloe. De ella cuenta Italo Calvino al inicio que: "En Cloe, gran ciudad, las personas que pasan por las calles no se...