EL MAESTRO MANUEL CALVARRO ENSEÑA UNA REGLA DE TRES
Manuel Calvarro no puede renunciar a su trayectoria profesional. Es un maestro. Un maestro de Escuela, aunque jubilado, y un maestro en sentido artístico: juguetón, provocador, sugerente, crítico. Posee pues todo lo que se le pide a una obra de arte: que nos enseñe, nos emocione y nos haga pensar. Pero, para ello, como buenos matemáticos, vayamos por partes. La obra de Manuel Calvarro juega con la lógica matemática y la semántica poética a través de una regla de tres que encierra una reflexión crítica y personal para cada espectador, porque no brinda soluciones, plantea, más bien, dudas y preguntas. Primero: La poesía como la ¿verdad?: Al colocar la verdad entre signos de interrogación, el autor cuestiona su propia existencia y naturaleza. La poesía, tradicionalmente un camino hacia la verdad emocional y humana, se pone en duda aquí como única fuente de autenticidad. Segundo: Internet como la X (la incógnita): Internet, un espacio vasto e ilimitado de información y desinformac...